Roberto Centeno

Junio 19, 2008

TARIFAS ELÉCTRICAS O EL COSTE DE LA DEMAGOGIA

Archivado en: Uncategorized — robertocenteno @ 9:57 pm

(sólo para web, no se emitió en el programa, porque se dio el fútbol)

El disparate económico de la semana es, sin duda, la subida del recibo de la luz, lo cual ha dado lugar a toda una serie de reacciones por parte de partidos políticos y de asociaciones de consumidores, que demuestran hasta qué punto, ni los unos ni los otros, tienen la menor idea de qué va la fiesta.

 

Por ello, creo que lo primero es explicar a los oyentes de qué es de lo que estamos hablando, y para entenderlo, lo primero que hay que decir es que por Ley, y también porque no puede ser de otra manera, los ingresos de las empresas eléctricas tienen que ser suficientes para cubrir los costos de producción, o dicho de otra manera, las empresas eléctricas tienen la garantía del Estado de que pueden repercutir a los consumidores, todos los incrementos de costos consecuencia de las elevaciones de precios de los combustibles, o de las subvenciones con las que graciosamente el gobierno de turno decide pagar favores o ayudar a sus amigos, caso por ejemplo de las injustificadas subvenciones al eólico, que nos cuestan 2000 millones de euros al año, equivalentes al 8% del recibo de la luz.

 

Y esto es lo que la gente debe entender en primer lugar. Si una política demagógica y cobarde, cobarde en el caso del PP, por no atreverse cuando pudo hacerlo a desarrollar más carbón o a plantear un referendum sobre la nuclear, disparatada e irracional hace que desde hace diez años, toda la nueva potencia eléctrica instalada en España, sea de ciclos combinados de gas y de renovables supersubvencionadas, en una proporción aproximada de 90/10,  las energías más caras del planeta, pues sus costes son ocho veces superiores a la nuclear y tres veces al carbón limpio, el coste de este dislate lo paga el consumidor, no el Estado, ni los ecologistas, ni los partidos de izquierdas que se oponen a la nuclear y al carbón limpio.

 

La cuestión, y donde se produce gran confusión es el cómo se paga, y el sistema es muy sencillo, lo inventó el Sr. Rato porque, lógicamente, no le salían las cuentas, ¿y qué inventó?, pues el coste lo dividió en dos partes, lo que políticamente podían trasladar a tarifa, el IPC y poco más, y lo que no, y aquí está la gran estafa, lo que no, se periodifica en 15 o 20 años, y lo pagarán nuestros hijos, pero las eléctricas lo cobran hoy descontando en el sistema bancario los ingresos futuros que están garantizados por el Estado. Por lo tanto, primera “ley” del mercado eléctrico: “los consumidores pagan íntegramente toda la demagogia y los disparates de la política energética, parte al contado y parte  a plazos”, con intereses por supuesto. La deuda acumulada a día de hoy es de más de 14.000 millones de euros, una cifra enorme, pues equivale a la mitad de la facturación anual de todo el sector.

 

La segunda “ley”, se refiere al mercado llamado liberalizado. En éste, que en el momento actual representa el 35% del total, las eléctricas repercuten la totalidad de los costes sin ningún problema, y como además no existe la más mínima competencia, pueden ponerlos donde les dé la gana. El primero de julio, y para desgracia de muchísimas empresas, todas las tarifas de alta tensión pasan al mercado liberalizado, lo que significa que para un 25% más del consumo, la subida no va a ser de un 5 o de un 7%, como en el mercado a tarifa, sino de lo que toque, y lo que toca es el 20 o el 30%. Justo lo que necesitaba la industria española, cuyo hundimiento es superior incluso al del “ladrillo” para poder levantar cabeza. ¿Y qué pueden hacer las empresas?, pues, de momento pagar, “ajo y agua” como dicen los castizos, pero después lo que deberían hacer las que puedan, o agruparse para ello, es construir cogeneraciones de carbón, que es lo que están haciendo la mayoría de empresas alemanas, y aunque tendrán que pagar derechos de emisión, el total les sale más barato que depender del monopolio eléctrico, que les va a crucificar. Y esta es la segunda “ley” del mercado eléctrico: “los que están en el mercado liberalizado están apañados”.

 

Y finalmente hay una tercera “ley”. Toda esta enorme estafa, esta distorsión del mercado, ha podido funcionar mientras los bancos descontaban a las eléctricas el importe de las tarifas periodificadas, es decir, las que pagarán nuestros hijos, pero desde ayer y me refiero a ayer 17 de junio, han dejado de hacerlo, la colocación de 1.500 millones de euros, algo por lo que antes los bancos se daban de bofetadas, ha quedado desierto, y si esto no se arregla las eléctricas estarán contra las cuerdas. Por tanto, tercera “ley”, “si los bancos dejan de descontar las periodificaciones, se acabó la broma”, y una de dos, o las tarifas suben un 40%, y luego lo que vayan subiendo los costes, o como pide a gritos el sector eléctrico, “todos al mercado liberalizado, nada de tarifas”, con lo cual las empresas repercutirán todos los costes más todo lo que se les pase por la mente sin ningún problema. Y mientras tanto, nucleares no, gracias, y carbón limpio tampoco por lo del cambio climático, ¿pero de qué cambio climático hablan estos payasos? China, India y todas las grandes economías emergentes están basando el 90% de su desarrollo eléctrico en nucleares y carbón limpio, sobre todo en éste último.

 

 

Si desean imprimir este artículo, lo pueden hacer en el siguiente enlace:

http://www.robertocenteno.es/doc/disparates/180608.pdf

 

 

Si quieren leerlo desde la web, accedan a este otro:

http://www.robertocenteno.es/disparates/disparate180608.html

 

 

Para acceder a todos los Disparates:

http://www.robertocenteno.es/disparates.html

 

 

 

Blog de WordPress.com.