Roberto Centeno

abril 27, 2010

LA ECONOMÍA ESPAÑOLA, A EXAMEN

Archivado en: Uncategorized — robertocenteno @ 2:32 pm

Artículo publicado en elconfidencial.com / 26.04.2010


Mientras el riesgo-país de España alcanzó el viernes su máximo de todos los tiempos, 175,5 puntos, en una escalada vertiginosa desde mediados de marzo, cinco días antes, la reunión informal de los ministros de Finanzas de la UE, el Ecofin, concluyó con una propuesta inesperada. El Comisario Europeo de Asuntos Económicos, el finlandés Olli Rehn, planteó que para evitar situaciones como las de Grecia, que ha estado años mintiendo sobre sus cuentas públicas, los países del euro deben poner en marcha un mecanismo de control para evitar nuevos engaños, y aunque carecerá de autoridad para cambiar los Presupuestos nacionales, los países tramposos quedarán en evidencia.


La Sra. Salgado sintió tal escalofrío de terror que se apresuró a oponerse afirmando que la soberanía del Presupuesto “es del gobierno de España y solo del gobierno de España”, algo realmente grotesco, ya que el gobierno de lo que queda de España solo tiene competencias sobre el 28,5% del gasto público, y de ello la mitad, 50.000 millones, son gastos fijos, siendo lo queda para financiar España 59.000 millones euros, frente a 184.000 millones las CC.AA. y 90.000 millones de ayuntamientos y diputaciones. Como medida del disparate absoluto al que nos han llevado, les recuerdo una vez más que en los Estados federales el gasto centralizado es el 70% y el descentralizado el 30%.


Aunque de momento no ha habido consenso, lo que sí se acordó es que el primer país a analizar sería precisamente España, aunque para no despertar suspicacias en los mercados, le han colocado al lado Finlandia, un país con unas cuentas públicas supersaneadas, una competitividad a la cabeza mundial y una balanza corriente excedentaria. El próximo 12 de mayo el tema volverá a plantearse y entonces veremos qué pasa, pero si se acaba enviando un grupo de verdaderos expertos, y no de altos funcionarios bruselenses corruptos, con independencia de la fuerza coercitiva de sus recomendaciones, dejarán a Zapatero en una situación sin salida.


La credibilidad de las cuentas públicas


Y no tendría salida porque quedaría al descubierto el abismo entre la “realidad oficial” y la “situación efectiva”. Para comprobar la credibilidad de las cuentas públicas, tienen que empezar necesariamente por los PGE-2009, y ahí la hemos liado. Jamás en la larga historia de la Hacienda española se había producido un descuadre tan gigantesco. Y a continuación exigirán obviamente los verdaderos datos fiscales de CC.AA. y CC.LL., responsables del 71,5% del gasto publico, lo que sería una bomba.


PGE-2009: Previsiones y realidad


Previsiones…………………Realidad oficial…………….Situación efectiva


PIB……+ 1%………………….- 3,6%………………………….-5,2% (2)


Paro……2.912.000 ………….. 4.326.000 ………….. 5.400.000 (3)


Deuda Estado……+ 30.000 mill.euros ………….. + 118.000 mills.euros


Déficit AA.PP……1,5% (del PIB) ………….. 11,2% (1) ………….. 16,3% (4)


Deuda AA.PP……38,8% (del PIb) ………….. 53,2 % (1) ………….. 75,1% (4)


(1) Según el protocolo de Déficit Excesivo que excluye numerosas partidas


(2) Estimación vía VAB sectoriales y variables correlacionadas independientes


(3) Estimación sumando a las cifras de la EPA los parados excluidos


(4) Pasivos en circulación según el BdE más deuda oficial de empresas públicas


Las dos primeras columnas dan una idea clara del desastre de las previsiones del gobierno. Si Solbes hubiera sido el Director Financiero de una gran empresa con errores o mentiras del 1000 % en lo más esencial, lo hubieran tirado por la ventana. Y la pregunta es, ¿qué razones hay para pensar que con la Sra. Salgado no ocurra exactamente lo mismo?, los desajustes presupuestarios no paran de crecer, las irregularidades en los datos fiscales de CC.AA. y CC.LL. rayan lo delictivo, y para colmo de males los inversores comentan que el Tesoro se está financiando menos que el objetivo por falta de dinero en el mercado a los tipos ofrecidos, y además por la banca española en casi su totalidad, “¿quién si no va a comprar la deuda?”, exclamaba hace días el Presidente de la AEB.


La tercera columna hay que compararla con la segunda, es decir, la España oficial y la España real. La estimación del PIB a través de los VAB sectoriales medidos por fuentes independientes, y otras variables correlacionadas la he explicado varias veces y no es cosa de repetirla. La del paro, lo mismo, p.e. para el INE de Zapatero un parado desencantado, es decir, un parado que no ha buscado activamente empleo en la semana anterior a la encuesta no es un parado, es un inactivo, y hay más de 500.000 en esta situación la mayoría jóvenes y titulados. Ídem los 600.000 parados con la metodología del PP y hoy empleados a tiempo parcial con la metodología de Zapatero. Cuando los expertos del Eurogrupo lo analicen, si es que lo hacen, deberán decidir cuál es la buena.


Y por lo que se refiere al déficit y la deuda reales, es decir, lo que debemos de verdad, los pasivos en circulación, según del BdE, más las empresas públicas utilizadas para esconder déficit, (¿o es que los 48.763 millones de euros que deben según el BdE los va a pagar Obama?), ascienden a 763.000 millones, a lo que hay que sumar los 32.000 millones adeudados a proveedores, una deuda que está arruinando a miles de autónomos y PYMES. Total, casi 800.000 millones. Y luego lo que haya debajo de la mesa- el BdE no para de quejarse de la opacidad y las irregularidades de las cuentas de CC.AA. y CC.LL.- que como no lo sabemos no lo incluimos, pero que cuando acabe siendo imposible su ocultación puede acabar en un tsunami.


Y luego todo lo demás


Cuando los expertos del Eurogrupo analicen, si es que analizan y no vienen solo a tomarse unas gambas como los analistas de S&P y demás hermanos mártires, que el día antes de la quiebra de Lehman calificaban su deuda de triple A, deberán sin duda contemplar muchos más temas, desde la situación financiera de la banca, donde el sinfín de irregularidades y ocultaciones por parte del gobierno y el BdE carece de precedentes en el mundo civilizado, pasando por el endeudamiento de familias y empresas no financieras.


Según la firma de análisis McKinsey, la deuda española asciende al 350% del PIB, y “lidera la necesidad de desapalancamiento a nivel mundial”, un proceso que al contrario del resto de países en España ni siquiera ha comenzado. En 2009 creció espectacularmente la de las AA.PP., subió el de las empresas no financieras hasta el 140,5% del PIB, 35 puntos por encima de la media de la eurozona y el de las familias prácticamente no varió (-0,6%). Tendrán que analizar también el déficit por cuenta corriente, que a pesar del hundimiento económico todavía cerró 2009 en el 6,1% del PIB, es decir que España sigue consumiendo un 6,1% más de lo que produce, y por supuesto la situación real de la Seguridad Social.


Pero aparte de como se devuelve “todo lo demás”, deberán explicar si un país que debe 800 (pasivos en circulación), con pagar 500 (Protocolo de Déficit Excesivo), “está cumplío” como dice la copla, y lo más grave, la velocidad de crecimiento de la deuda y las irregularidades sistemáticas en los datos fiscales de CC.AA. y CC.LL. Y hay algo muy claro que los expertos del Eurogrupo no pueden olvidar, y que subraya la casa de análisis Wharton, “los inversores deben preocuparse por la capacidad de España de devolver sus deudas, dado que podría [el impago] producir una segunda crisis financiera y el euro desaparecer”. O sea que se juegan el cocido. La respuesta, en junio o julio, si es que los mercados no se les adelantan y nos cierran el grifo antes, porque si el crecimiento es menor del previsto, y lo es; si las AA.PP. no recortan el gasto, y no lo recortan sino que lo suben; si los impuestos suben demasiado, y lo harán, los ayuntamientos preparan subidas brutales del IBI y de todo los demás, si el gobierno sigue perdiendo el tiempo, y es lo único que hace correctamente; el desastre financiero es solo cuestión de meses.


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abril 20, 2010

LA DESINDUSTRIALIZACIÓN DE ESPAÑA

Archivado en: Uncategorized — robertocenteno @ 1:53 pm

Artículo publicado en elconfidencial.com / 19.04.2010


El sector industrial se encuentra en caída libre. Según la Central de Balances del BdE, el valor añadido bruto (VAB) de la industria cayó un 24,6% en 2009, nada que ver con la cifra falsa de Contabilidad Nacional del -16,1%. Lo del INE de Zapatero es de juzgado de guardia, estas discrepancias no existían antes de 2007. Y el descenso continúa en 2010 a pesar de las fuertes subvenciones recibidas por algunos sectores. Se trata de un hundimiento sin precedentes históricos y aunque la desindustralización no es un proceso único de España, es donde ha adquirido caracteres más dramáticos dentro del mundo desarrollado, lo que constituye una grave amenaza estructural sobre nuestro futuro: el convertirnos en una economía solo de servicios, prácticamente tercermundista.


Entre 1970 y 2009 el peso de la industria en el PIB pasaría del 34 al 15%, mientras que los servicios pasarían del 46 al 72%. En el empleo sería aún peor, apenas un 14% de la población ocupada. En los últimos tres años, la producción industrial ha caído un 32%, según el INE, la realidad supera el 40%. Aunque sectores esenciales como bienes de consumo duradero cayeron un 50% y los de equipo un 40%, según el INE. No se trata de un reajuste, es un desplome en toda regla de la economía real, de la economía de verdad, porque la financiera solo enmascara la realidad.


Y no se crean Uds. las comparaciones con otros países para justificar el desastre. En EEUU, Reino Unido, y otras grandes economías, el proceso de externalización de actividades es gigantesco, nada que ver con España, y como no existen estadísticas diferenciadoras, una gran parte de la actividad industrial se contabiliza como servicios o como importaciones. La industria subcontrata casi todo, dentro o fuera de su territorio, y aparece reducida a la mínima expresión, pero es la actividad industrial quien mantiene todo el tinglado, y no sólo la parte externalizada, hay innumerables servicios que dependen de ella, desde los financieros al transporte, pasando por los comerciales, la ingeniería y un largo número de ellos. Afirmar que el Estado del Bienestar como hacen muchos, produce desindustrialización es una memez, y ¡hay del país donde se produzca no por externalización sino por extinción! Sin una industria fuerte es imposible el desarrollo.


Las causas de la desindustrialización


Casi todos los infortunios que han sucedido y sucederán sin duda en este desgraciado país se deben a una mezcla de incompetencia, impunidad y rapacidad sin límite de nuestra clase dirigente. Y la desindustralización no es una excepción. La demagogia política afirma que esto es una señal de progreso, una auténtica burla, que además hace recaer toda la responsabilidad sobre la clase trabajadora, cuando el problema es la productividad de todos los factores, y ocurre que la productividad aparente del trabajo crece mientras la del capital decrece, y no digamos la inversión pública, despilfarrada en temas delirantes, sin orientación productiva alguna, como volverá a ocurrir con los nuevos 17.000 millones para evitar la quiebra de los grandes del ladrillo.


De los 19 puntos de PIB perdidos por el sector industrial entre 1970 y 2009, poco más de un tercio es consecuencia de la productividad del trabajo, el resto responde a la inexistencia de una política industrial efectiva capaz de asignar los recursos a los sectores que merece la pena salvar y no a los electoralmente más rentables, y al coste monopolísticos de factores esenciales, desde la financiación a la energía, pasando por las barreras a la externalización o subcontratación de numerosos actividades. La reconversión industrial impuesta por la crisis del petróleo y la creciente competencia exterior, que afectó a todo el mundo desarrollado, se planteó como objetivo prioritario en los Pactos de la Moncloa, pero el abandono de los mismos en marzo del 78, por la frivolidad y/o los intereses bastardos de los ministros económicos, que provocó la dimisión de Fuentes Quintana, dio al traste con tan gran oportunidad.


Las causas de que un proceso de reconversión que costaría ríos de dinero acabara en la ruina de sectores perfectamente viables fueron varias: la “política de gota a gota -ayer una empresa, hoy otra, mañana una tercera-, sin resolver para nada los problemas del contexto general” (1); la desastrosa negociación de entrada en la CE, que empeoraría extraordinariamente lo conseguido por Ullastres en el Tratado Preferencial de 1970; el coste de financiación más elevado de Europa, consecuencia de un sistema bancario oligopolístico y rapaz -el mejor del mundo ZP dixit-; y la cultura del pelotazo implantada en la Transición, corregida y aumentada tanto por el PSOE como por el PP, una economía especulativa que desprecia la economía productiva y el trabajo bien hecho, como certeramente describiría el Financial Times en marzo del 91, “durante los años de expansión, se vio un gran crecimiento de las inversiones financieras que en su mayor parte han derivado hacia actividades de tipo especulativo –principalmente hipotecarias– en lugar de a incrementar el tejido productivo”. ¿Les suena de algo?


Cómo revertir el hundimiento industrial. El I+D+i el nuevo pelotazo ibérico


Cuando se reflexiona o discute sobre si el sector industrial español tiene o no tiene futuro, desde el Gobierno al PP, pasando por la mayoría de “expertos” del país, se habla siempre del I+D+i como la solución mágica de este problema y de todos los demás, y se quedan tan panchos. Sin embargo, como nos recuerda el profesor de Harvard y del IESE en Barcelona, P. Gemawhat, “hay -en España- una referencia constante e irreflexiva sobre la innovación, como si pudiera resolver todos los problemas, la innovación es una parte muy pequeña de las soluciones, mientras que mover recursos correctamente de un sector a otro tiene más impacto en el crecimiento que cualquier otra cosa”. Esta afirmación me parece esencial, porque hablar del I+D+i en España es una frivolidad, cuyo único efecto real es el pelotazo descomunal para los amigos del poder.


¿Cómo se puede hablar en serio de innovar en un país donde el sistema público de enseñanza ha sido literalmente arrasado por el partido socialista y desterrada la cultura del esfuerzo y del trabajo bien hecho? El hablar de I+D+i en la España de Zapatero, donde el 80% de los ministros son poco ilustrados, es un insulto a la inteligencia. Pero es que además, aunque tuviéramos un sistema de enseñanza público de alta calidad y una cultura del esfuerzo, como la teníamos en los años 60, algo por lo que los indocumentados y sectarios actuales te llaman fascista, es que daría lo mismo, el I+D+i, incluso en las mejores condiciones posibles tardaría lustros o décadas en dar resultado, y la tecnología está disponible en el mercado para quien desee comprarla.


¿Cómo, entonces, revertir el hundimiento industrial de nuestro país? Lo primero, asignando los recursos públicos a aquellos sectores con futuro que merezca la pena salvar, y no como se está haciendo, a sectores que no tienen futuro alguno. En concreto, para el profesor Ghemawat “la industria del automóvil no va a sobrevivir en España más de cinco años, no tienen ni margen de beneficios ni perspectivas de crecimiento, es cuestión de tiempo que se trasladen a otros lugares”. La alimentación y el textil son dos de los ejemplos de sectores con futuro a salvar, mencionados por el profesor del IESE.


Lo segundo, el coste de los factores esenciales. Es imposible que España no se desindustrialice si el sector tienen que soportar los mayores costes financieros no sólo de Europa, sino de toda la OCDE. Es imposible, si los costes del gas y de la electricidad superan ampliamente los de nuestros principales competidores. Tercero, hay que liberalizar los servicios y permitir un incremento drástico de la externalización, mucho más importante aún de la que permitiría la reforma del mercado laboral. Cuarto, la recuperación del mercado único, hoy fragmentado en 17 trozos, un desastre para la productividad, el ejemplo de Cataluña, donde más lejos se ha llevado la ruptura, es pavoroso, la desindustrialización la está dejando arrasada. Y quinto y último, la reforma laboral.


Sigan despilfarrando recursos públicos en inversiones sin orientación productiva y/o en sectores insalvables; mantengan los costes financieros y energéticos más altos del mundo industrializado; mantengan la connivencia oligopolios-gobierno e impidan la competencia exterior; no liberalicen los servicios para facilitar la externalización; y sigan profundizando las barreras lingüísticas y legales en el mercado interior. Y luego cuenten a la gente que con la reforma laboral y el pelotazo ibérico del I+D+i todo se arregla. El desastre está asegurado, España camina no hacia la terceriazación, camina hacia el tercermundismo.


(1). “Estructura Económica de España”. Ramón Tamames.


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abril 17, 2010

AL BORDE DEL PRECIPICIO

Archivado en: Uncategorized — robertocenteno @ 9:26 am

El Disparate Económico de la Semana / 16.04.2010


El disparate económico de esta semana son lo que podrían denominarse, síntomas claros de la proximidad del desastre. El primero se refiere al sistema financiero, y más concretamente a las cajas de ahorro, donde según explicaban el lunes dos de los mayores bancos de inversión del mundo, BoE Merrill Lynch y Morgan Stanley, la situación de la mayoría de ellas es insostenible. El primero afirma que el 35% del valor de los activos de las cajas es cero, y que la guerra de los depósitos acelerara la quiebra de varias de ellas, el segundo por su parte señala que dentro el creciente pesimismo sobre el futuro de la economía española, ellos son más pesimistas aún que la mayoría, y afirman que la mora que según el BdE ascenderá al 7% en 2011 era en realidad ya del 14,2% a finales de 2008.


Y mientras esto ocurre, gobierno y Banco de España hacen lo imposible por ocultar el desastre, esperando al parecer un milagro divino que lo evite. Zapatero ha dado instrucciones a sus secuaces del Banco de España de no intervenir ninguna caja por muy quebrada que esté, algo claramente delictivo, mientras que cambia la Ley del Suelo y las condiciones mercantiles de la quiebra para tapar el hundimiento de cajas y constructoras. Morgan Stanley estima en 43.000 millones de euros el dinero público que necesitan de inmediato las cajas para evitar su colapso, y eso solo para empezar. Y la cuestión es ¿cuánto tiempo tardaran en empezar a quebrar cajas en cadena, por mucho que zapatero lo haya prohibido?


Y lo segundo es peor aún si cabe. El profesor Marc Vidal cuenta hoy mismo en El Confidencial que la banca europea ha dado instrucciones a sus gestores, que en el “trading” diario, liquiden todas sus posiciones abiertas sobre deuda española al cierre de cada sesión, aunque esto les ocasione pérdidas. No sé si se dan cuenta Uds. de lo que esto significa, pero es muy sencillo, la banca europea que no se cree para nada las calificaciones de unas agencias de “rating”, que el día antes del hundimiento de Lehman calificaban su deuda de triple A. Y como piensan que en cualquier momento la deuda española puede dejar de ser fiable, no quieren que de la noche a la mañana se queden pillados con posiciones de bonos españoles, por lo que liquidan todo al cierre de cada sesión.


La consecuencia, es que en la práctica ya solo la banca española adquiere deuda Zapatero, máxime cuando Grecia ha tenido que recurrir ya al dinero prometido por Europa y el FMI, ante la exigencia de los mercados. Ante estos hechos, señoras y señores oyentes, no hace falta ser economista para pronosticar la quiebra del Estado español en un periodo que ya no se cuenta en años, sino en meses. España no es que pueda ser el siguiente país de la eurozona en no poder repagar su deuda, es que va a serlo.

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AUDIO

abril 13, 2010

¿CUÁNDO SE JODIÓ ESPAÑA? MIREMOS A LA TRANSICIÓN

Archivado en: Uncategorized — robertocenteno @ 11:51 am

Artículo publicado en elconfidencial.com / 12.04.2010


Aunque la mayoría prefiera las ilusiones falsas a la realidad, España se desliza hacia un desastre económico y social sin precedentes, cuyo momento culminante será la quiebra de las cuentas públicas, a partir de la cual nos espera, en palabras del economista jefe de Bloomberg para Europa, “un largo valle de sombras”, donde van a hacer agua todas las grandes conquistas sociales de los últimos 50 años, desde la clase media, al sistema de pensiones, pasando por sistema nacional de salud y las prestaciones a los parados. Es evidente que la incompetencia oceánica, el sectarismo radical, y la carencia absoluta de sentido del Estado de José Luis Rodríguez Zapatero han acelerado el proceso, pero no es el único culpable. Nuestra ruina comenzó mucho antes.


Y entonces, ¿cuándo se jodió España? El origen es claro e inequívoco: el pactismo, la frivolidad y la mediocridad de los padres de la Transición, plasmados en la locura colectiva del ‘café para todos’, que dio paso a un modelo de Estado económica y políticamente inviable, en el que se inventaron 17 autonomías, contrarias en su mayoría a la realidad histórica y objetiva de España; a una partitocracia totalitaria que impide la separación de poderes y somete al Ejecutivo el resto de poderes del Estado; y a un sistema electoral no representativo de listas cerradas, que prima a las minorías nacionalistas, y permite a las oligarquías partidistas, confiscar la soberanía nacional y expoliar a los ciudadanos sin que estos tengan posibilidad de defenderse.


Lo que la Transición heredó y destruyó


El periodo 1959-1975 fue el de mayor crecimiento económico de nuestra Historia, y con el mejor reparto de la riqueza creada jamás conseguido. En solo unos años, un reducido grupo de economistas, sin más ayuda que su inteligencia, convertirían un país atrasado en un país industrial. La cifra clave para demostrar esta afirmación es el grado de convergencia con el grupo de nueve países que entonces constituían la CEE. De un 58,3% del PIB per cápita español en porcentaje del PIB medio de estos nueve países en 1959, pasaría al 81,4% en 1975, el mayor nivel de convergencia jamás alcanzado. Y en cuanto al reparto de la riqueza creada, la parte del trabajo alcanzaría el 56% del PIB, frente al 45% hoy, y un cambio social sin precedentes, la clase media pasaría del 19,8% en 1935 al 45,3% en 1975.


Pues bien, el desastre de la Transición, hundiría la convergencia hasta el 70,8% en 1985, y 32 años después, en 2007, el año de máxima convergencia posterior, no había podido superar la cifra de 1975, es decir, sería el 78,6% de los nueve países centrales, y probablemente no lo superará tampoco en los próximos 32 años. Por supuesto hemos crecido en riqueza absoluta, todo el mundo lo ha hecho, pero solo la convergencia, el crecer más que los demás, permite valorar la realidad.


En cifras absolutas, el colapso fue tal que de un crecimiento del 7,5% en el periodo 60-75, pasaríamos al 0,8% en 1975-85; el paro del 6% en 1974 al 36% en 1977; la inflación del 7% al 44% a mediados del 77, y la deuda externa superaría en tres veces las reservas del BdE. En solo dos años colocarían España al borde del colapso, evitado “in extremis” por Fuentes Quintana con los Pactos de la Moncloa, que dimitiría poco después por la irresponsabilidad de Oliart, siempre al servicio del poder, opuesto a racionalizar el sistema eléctrico. Otra cifra representativa: en 1975, España e Irlanda tenían la misma renta per cápita, 10.000 dólares. Hoy incluso con la crisis, la de Irlanda es un 40% superior a la española y la segunda de la UE.


La época de Aznar


No es posible en tan breve espacio mencionar siquiera muchos hechos clave y, para centrar las cuestiones de hoy, tengo que prescindir de Felipe González, una persona llena de luces y sombras, con gran sentido del Estado al contrario que Zapatero, pero que en lo económico cometió errores esenciales, la negociación de entrada en la UE por unas prisas que, aunque comprensibles, fue un desastre para España. Hubiéramos entrado igual sin ceder nada, como también fue un desastre la reconversión industrial, y la utilización de los excedentes de la Seguridad Social para financiar al Estado, 220.000 millones de euros entre 1982-96. En 1996, Solbes, un funcionario sin ideas y poco trabajador, dejaría España sumida en una grave crisis y el Estado casi quebrado.


Fue la hora de Aznar, que se encontraba en el sitio adecuado en el momento adecuado, unos cuantos tijeretazos al gasto, pero sobre todo la venta de las joyas de la corona, la privatización de las grandes empresas públicas, le permiten ordenar las cuentas y entrar en el euro, y a partir de ahí el ciclo alcista de la economía mundial nos llevaría en volandas: crédito ilimitado, bajos tipos de interés, y el inicio del boom inmobiliario garantizarían un crecimiento muy rápido. Por eso, cuando uno oye hoy al PP decir que ellos sacaron a España de una crisis y que lo volverán a hacer, uno no sabe si reírse o llorar, hasta Bibiana Aído hubiera pasado por un genio de las finanzas. Tanto es así que los dos mayores inútiles de nuestra historia económica, Solbes y Zapatero, consiguieron sin despeinarse crecimientos mayores aún en la parte final del ciclo alcista.


¿Supieron Aznar y su equipo gestionar la riqueza y la mayoría absoluta, y tomar las decisiones esenciales para garantizar un crecimiento sostenible y regenerar España? La respuesta es un no rotundo. Los defectos estructurales fueron tapados por la burbuja inmobiliaria, y no sólo no se abordaron, sino que resultaron amplificados y consolidados. El desbarajuste autonómico, en vez de ordenarse y limitarse, creció sin freno, y hasta el cupo vasco, en una negociación errónea y disparatada del ministro Rato, quedó reducido a menos de la mitad de lo que correspondía. Los monopolios públicos con precios regulados pasarían a monopolios privados con precios libres. Ni contención del empleo público, ni reforma del mercado de trabajo, ni reformas estructurales, ni nada de nada. Y en cuanto a regenerar España, ni siquiera lo intentaron, y hoy el PP con un líder sin convicciones, pusilánime e incapaz se encuentran en proceso de degeneración acelerado.


La época de Zapatero


El programa con el que Zapatero ganó las elecciones era correcto. Señalaba los problemas y abogaba por el cambio de un modelo económico insostenible. Pero una vez en el poder, un Solbes abúlico y sin ganas de meterse en problemas, que por otra parte desconocía, veía cómo la economía crecía sin saber por qué, mientras sesteaba y hacia sudokus, pero le daba igual, como el que la desigualdad creciera exponencialmente y el 10% más rico se apropiara del 70% de la riqueza; y no digamos Zapatero, dedicado a tiempo completo a la involución de España, a enfrentar a los españoles, a fomentar la homosexualidad y el aborto, al ataque sin tregua al cristianismo utilizando para ello el islamismo que aspira reconquistar Al-Andalus, a destruir el sistema de enseñanza pública que ha dejado de ser el ascensor social que fue en el pasado, y a la liquidación, en suma, de la nación española, “algo discutido y discutible”.


Pero como era obvio, todo ha llegado a su fin, acelerado por la crisis mundial y por la delirante reacción de Zapatero ante la misma. Primero negó la crisis, después que estamos a punto de salir de ella, y su estrategia actual entra en el terreno de la demencia: para retomar el crecimiento, la chapuza de Zurbano y el cochecito eléctrico; para arreglar el déficit, acuerdo de austeridad con las CCAA, en 1.975 millones de euros, lo que gastan en cafés; para ocultar la quiebra de bancos y cajas, modificación de la Ley del Suelo; para ocultar la quiebra de las grandes constructoras y el hundimiento de la inversión pública, plan de infraestructuras absurdo, el 70% se invertirá en líneas AVE, una ruina económica y solo unos miles empleos en su construcción, e hipotecando al Estado durante 30 años en condiciones leoninas. ¡Eso sí que es dinero de verdad y no el de los chorizos de medio pelo de Gürtel!


Y así las cosas, los indicadores de oferta, consumo de las familias y mercado laboral del primer trimestre, en lugar de estabilizarse, muestran nuevos retrocesos, y en julio se culminará la mayor subida de impuestos de nuestra historia, cuyo efecto negativo sobre el PIB, como demuestran la evidencia empírica y los modelos teóricos, será tres veces mayor consecuencia del multiplicador -¿sabrá la Sra. Salgado qué es eso?–, lo que nos hundirá de nuevo en una profunda recesión, que ya no podremos arreglar emitiendo más deuda o con menores tipos de interés. En unos meses estaremos como Grecia, pero con el doble de tasa de paro, más del doble de funcionarios por mil habitantes, el sistema financiero quebrado y unas cuentas públicas desbocadas, un 70% fuera del control del gobierno. Da igual lo que digan el gobierno y sus secuaces, o que muchos cierren los ojos esperando un milagro. No habrá milagro alguno. El futuro llegará inexorable, mientras la mayoría silenciosa está más silenciosa que nunca, contemplando cómo destruyen su futuro, el de sus hijos y el de las próximas generaciones.

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abril 11, 2010

DE LAS MENTIRAS DEL PARO A LAS CHAPUZAS DE ZAPATERO.

Archivado en: Uncategorized — robertocenteno @ 12:11 pm

El Disparate Económico de la Semana / 09.04.2010


El disparate económico de la semana empezó con el camelo de las cifras del paro, camelo por partida triple; primero porque la cifra no estaba corregida de estacionalidad, como hace el Ministerio de Economía, según el cual el paro registrado no subió en 35.000 personas sino en 59.000; segundo, porque se han excluido los 60,000 personas adicionales que percibieron la ayuda de 420 euros a los parados sin prestación, que estos tramposos no consideran parados si no “en formación”, por lo que estamos hablando de 119.000 nuevos parados, cifra muy superior a la del años anterior, justo lo contrario de lo que afirman el gobierno y sus secuaces mediáticos; y tercero porque no coincide tampoco con la caída de afiliación a la seguridad social que lo hizo en 71.000 personas. El resumen es claro, el paro supera ya los cinco millones y, lo que es más grave, está creciendo más rápidamente que en 2009.


Pero no ha sido el único, ni lo peor, lo peor son los tres pilares con los que Zapatero nos sacará por enésima vez de la crisis, y que ha desvelado esta semana algo que entra en el terreno de lo paranormal: para retomar el crecimiento, la chapuza de Zurbano y el cochecito eléctrico; para arreglar el déficit, acuerdo de austeridad con las CCAA, en 1.975 millones de euros, lo que gastan en cafés; para reducir el paro, reformita laboral y pacto Zapatero-reyes del ladrillo, que hipotecará al estado durante 30 años en condiciones leoninas, con un plan de infraestructuras, el grueso en líneas AVE, una ruina en lo económico y no más de 20.000 empleos en su construcción. Y así las cosas, en julio se culminará la mayor subida de impuestos de nuestra historia, cuyo efecto negativo sobre el consumo y la inversión, tres veces mayor consecuencia del multiplicador, como demuestran la evidencia empírica y los modelos teóricos – ¿sabrá la Sra Salgado que es eso? – nos hundirá de nuevo en una profunda recesión, que ya no podremos arreglar emitiendo más deuda o con menores tipos de interés.


En unas semanas, perderemos el “rating” de triple A, y en unos meses estaremos como Grecia, pero con el doble de tasa paro, con el doble de funcionarios por 1000 habitantes, con la mitad del sistema financiero quebrado y con unas cuentas públicas desbocadas, en un 70% de las cuales fuera del control del gobierno, y da igual lo que digamos los catastrofistas, dan igual los brotes verdes de los oficialistas o el que una mayoría cierre los ojos esperando un milagro, no habrá milagro alguno, el futuro llegará inexorable, y todo ello con el peor gobierno y la peor oposición de toda nuestra historia, mientras la mayoría silenciosa sigue más silenciosa que nunca mientras estos insensatos de uno y otro signo destruyen su futuro, el futuro de sus hijos y el de las próximas generaciones.


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AUDIO del Disparate

abril 6, 2010

EL COSTE ECONÓMICO DEL ELECTORALISMO

Archivado en: Uncategorized — robertocenteno @ 10:00 am

Artículo publicado en elconfidencial.com / 05.04.2010


Aparte de la cuestión central, un modelo de Estado infinanciable, incontrolable, e intrínsicamente corrupto, que multiplica por tres el coste de administración de España, con cientos de miles de puestos absolutamente inútiles para colocar a familiares, amigos y correligionarios, e incurriendo en despilfarros e ineficiencias gigantescas, la casta política parasitaria ha tomado innumerables decisiones de los últimos 35 años de partitocracia totalitaria contrarias al interés general, en razón de sus intereses electoralistas y/o personales, que han afectado en forma extraordinaria negativa a la correcta asignación de los recursos económicos y a la productividad de la nación.


Inversiones fantasmagóricas desde aeropuertos como Ciudad Real o Lérida, al increíble despilfarro de los fondos estructurales, como en Andalucía, la región de Europa que más fondos ha recibido, y cuyo PIB per cápita hoy, 76,4% de la media nacional, es inferior al de hace 30 años, 79,8%, y además sigue retrocediendo -en 2009 sufriría una caída histórica, algo que el PSOE hace lo imposible por ocultar-; a las líneas AVE, un lujo ruinoso que España no podía permitirse, y donde por solo hablar de la última, el AVE a Galicia, los ingresos de explotación no cubrirán siquiera el coste de mantenimiento de las vías, mientras tenemos el sistema ferroviario de transporte de mercancías más ineficaz y obsoleto de todo el mundo desarrollado; al coste inasumible del sistema eléctrico, un muestrario completo de los desatinos que nuestra clase política irresponsable y venal es capaz de perpetrar, cuando se le presenta la oportunidad adecuada.


Los disparates energéticos del Gobierno socialista


La decisión energética más disparatada de nuestra historia industrial ha sido sin duda la moratoria nuclear en 1984, que cerraría cinco centrales nucleares casi terminadas, lo que implicaría unas pérdidas enormes: 730.000 millones de pesetas de entonces, equivalentes a unos 8.000 millones de euros actuales. Para compensar a las empresas del coste incurrido por esta paralización, el Gobierno aprobó una disposición que permitía a las compañías eléctricas cobrar un porcentaje para recuperar las inversiones perdidas, un concepto denominado precisamente moratoria nuclear, y que casi todo el mundo lo ha considerado siempre el coste de la paralización, algo total y absolutamente falso. En realidad, lo pagado con ese porcentaje es el chocolate del loro comparado con el coste real.


¿Y cuál es ese coste? Su cálculo es sencillo. De haberse concluido, esas centrales estarían produciendo hoy 40.000 millones de kwh/año a un precio del orden de 14 euros por Mwh, y esa energía ha tenido que ser sustituida por un mix, 70% gas-30% eólica, con un coste medio del orden de 85 euros Mwh, lo que significa que el coste la moratoria nuclear equivale a 2.900 millones de euros al año, o el 11% del recibo de la luz. Un incremento de precio que seguiremos pagando nosotros y nuestros hijos, por un tiempo equivalente al de la vida útil de las centrales.


Pero ni siquiera esto fue todo, ya que las obras paralizadas eran solo una parte de un ambicioso programa nuclear en marcha -algo así como la punta del iceberg-, porque de no haberse producido la moratoria las empresas hubieran seguido adelante con sus planes, y había ya otros siete grupos de 1.000 Mw de potencia unitaria listos para iniciar las obras y otros cinco más en preparación. Porque sin la moratoria, todas las centrales en ejecución y en proyecto avanzado se hubieran llevado a efecto.


En concreto, hoy estaríamos generando 195.000 millones de kwh/ año, en lugar de 59.000, el 63% de la generación total, prácticamente el mismo porcentaje que Francia, a un precio de 14 euros Mwh, y eso significaría un ahorro anual de 9.000 millones o el 36% de la tarifa. ¿Se da cuenta alguien de lo que esto habría significado en términos de competitividad de nuestra economía? ¿Se da cuenta alguien de lo que esto supondría para un sector industrial no ya en crisis, sino que se está desintegrando -ha pasado del 35% del PIB en 1975 al 15% actual-, y donde la caída, al contrario que en otros sectores, no se está desacelerando, sino justamente lo contrario?


Los disparates energéticos del Gobierno del PP


Sin embargo, no sería menos desastrosa la política energética del PP, donde no solo no dieron una a derechas, es que profundizaron la catástrofe. Desde la delirante negociación de los derechos de contaminación en Bruselas que nos ha llevado a ser el país que más paga y menos contamina per cápita, a la consolidación de los monopolios por Rodrigo Rato a través del Decreto-Ley denominado eufemísticamente de intensificación de la competencia, que cerraría España a la competencia exterior a través del acceso discriminatorio a las redes logísticas y otras trampas similares, un Decreto redactado por las propias empresas monopolísticas, hecho que viví en primera persona y del que doy fe, y que Rato completaría poniendo la CNE al servicio de los monopolios y neutralizando el Servicio de Competencia.


Y las consecuencias no se limitan a perjudicar seriamente a la competitividad de la economía, sino que tienen un efecto más directo y claro sobre los bolsillos de los españoles, Así, mientras el precio del aprovisionamiento de gas ha caído a la mitad, los recibos del gas y de la luz, fuertemente dependiente del gas por los ciclos combinados, no han parado de subir, tanto que tenemos ya el gas y la electricidad más caras de Europa. Es la consecuencia más visible de la consolidación del dominio monopolista por Rodrigo Rato, un expolio inasumible para millones de familias que además no tienen la menor oportunidad de defenderse, ya que el regulador del mercado, la CNE, está al servicio de los expoliadores.


Y el colmo de los colmos, la planificación eléctrica y gasista 2002-2011, una chapuza infumable, sin un solo cálculo económico, que apostaba simultáneamente por las energías más caras del mercado, por el empeoramiento de la eficiencia energética y por la mayor dependencia energética de España respecto al exterior, que ya era entonces el doble de la media europea. Y luego, y eso ya no es una chapuza sino otra cosa, el día después del atentado del 11-M, se aprobó el RD 436/2004, un golpe de mano que convertía las energías renovables en la mayor fuente de corrupción y de enriquecimiento injustificado de toda nuestra historia industrial. ¿Quién tenía tanta prisa por aprobar las subvenciones, que no podía esperar a que fuera al nuevo Gobierno? Un solo papel, autorizando un parque eólico, o un campo fotovoltaico, puede suponer para el que lo consiga un pelotazo de 50, 100 o 200 millones de euros, solo por el papel. Y después viene todo lo demás, 5.000 millones de euros en subvenciones en 2009, absolutamente injustificadas y creciendo. No hay palabras para calificar este latrocinio.


Porque no nos equivoquemos, Zapatero no tiene política energética alguna, excepto su propuesta de Ley de Economía Sostenible que incrementa las renovables y elevará el coste de la luz en un 65%, según el sector eléctrico. Se ha limitado a repetir hasta la saciedad un discurso marxista-ecologísta, pero que en la práctica no ha sido otra cosa más que la continuidad de la planificación gasista y eléctrica del PP. Y aquí es obligado reconocer en honor a la verdad, que los responsables de la moratoria nuclear, con Felipe González a la cabeza, han reconocido su error, y lo han confesado públicamente, mientras que los responsables de las no menos catastróficas decisiones del PP, no han reconocido nada, están encantados con haberse conocido, y más aún con los puestazos de lujo que han recibido después, algunos/as de los principales responsables en las empresas beneficiarias de sus tropelías, y por supuesto nadie ha investigado por qué se aprobó al RD 436/2004 y a quién ha beneficiado.


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