Roberto Centeno

abril 3, 2008

LA MEDIDA DE LA ECONOMIA: EL PIB Y LA RENTA NACIONAL (2)

Filed under: Uncategorized — robertocenteno @ 1:00 am

 Explicación de El Disparate Económico de la Semana / 2.04.2008


Según la definición más aceptada, la Economía es el estudio de cómo los individuos y
las sociedades experimentando deseos ilimitados, eligen como asignar unos recur- sos escasos a la producción de bienes y servicios para la satisfacción de sus necesidades y deseos. La definición implica varios conceptos de una enorme profundidad y trascendencia como “deseos ilimitados”, “elección”, “asignación o eficiencia”,  “recursos escasos”, cada uno de los cuales necesita un capítulo aparte, pero hoy nos fijaremos en el referente a la “producción de bienes y servicios”, y más específicamente a la forma de medirlo.

Y la  magnitud más simple y a la vez la más importante en una economía, es la producción total obtenida en la misma a lo largo de un periodo de tiempo dado, normalmente un año, aunque existen en todos los países cuantificaciones trimestrales de la misma. Se trata pues de medir un flujo durante un tiempo dado, ya que la producción es una actividad que se desarrolla en forma continua a lo largo del tiempo. 

Cuando esta magnitud la relacionamos con la población, obtenemos el mejor indicador posible de la riqueza de un país y de si el país crece o decrece, o de su comportamiento respecto al resto de países, la producción absoluta, en contra de lo que se ha venido haciendo recientemente en España, no es un indicador válido del crecimiento de la economía, sólo lo es cuando se compara con la población.

También, si la producción la relacionamos con la población activa, nos sirve como el mejor indicador posible para evaluar la evolución de la productividad, y si analizamos su distribución entre la población, tendremos el mejor indicador posible de la justicia social y del bienestar de la población. 

Como medida práctica de la producción se utiliza habitualmente la magnitud denominada producto interior bruto (PIB), la cual se define como la suma del valor monetario de todos los bienes y servicios finales producidos en el interior de las fronteras geográficas de un país, a lo largo de un periodo dado. Y decimos finales, porque si sumáramos también los productos intermedios, es decir, bienes que se utilizan en la producción de otros bienes, los estaríamos contabilizando dos veces. En la práctica, la doble contabilización se evita utilizando el valor añadido en cada etapa de la producción. El PIB español en el año 2007 fue de 1.050 miles de millones de euros.

La siguiente medida, es el Producto Nacional Bruto (PNB), que se define como el valor monetario de todos los bienes y servicios finales producidos por los residentes en un país, dentro o fuera de las fronteras geográficas del mismo, menos los bienes producidos por extranjeros dentro de las fronteras geográficas del país. Es decir, una parte del PNB se obtiene en el extranjero, y una parte del PIB se obtiene por no residentes en el país y, en consecuencia, no forma parte del PNB.

Adicionalmente se definen otras magnitudes como el Producto Nacional Neto (PNN) que es igual al PNB menos la depreciación, o desgaste del equipo productivo del país medido por las amortizaciones del mismo. El PNN puede medirse a precios de mercado, es decir a los precios de venta finales, o a coste de los factores. El PNN a coste de los factores es igual al PNN a precios de mercado menos los impuestos indirectos.

Y ocurre, que al PNN a coste de los factores se le conoce con el nombre de Renta Nacional, y es la suma de los ingresos netos totales recibidas por todos los factores productivos de un país al producir bienes y servicios dentro y fuera del mismo, durante un periodo de tiempo, normalmente un año.

Y finalmente, a partir de la Renta Nacional podemos calcular la renta final de la que disponen los ciudadanos, y que éstos dividen entre el consumo y el ahorro. Esta renta final se denomina lógicamente Renta Disponible, y se obtiene restando de la Renta Nacional todas aquellas cantidades que no están disponibles y que son: los impuestos indirectos, las cotizaciones sociales, y los beneficios no distribuidos de las empresas, y por el contrario se le suman las transferencias o pagos que el Estado realiza sin contraprestación alguna, es decir, los subsidios de desempleo y las pensiones.

Pero el indicador comúnmente usado para determinar la riqueza económica de un país, por que es el principal determinante del nivel de vida de sus habitantes, no es ni el PIB ni la Rente Nacional, sino la renta “per cápita” o el PIB “per cápita”, que es el resultado de dividir el PIB por la población.

Según la estimación del Fondo Monetario Internacional para 2008, el país más rico del mundo es Luxemburgo, con 110.032 $ per cápita, seguido de Noruega y Qatar. EE.UU tiene  menos de la mitad, 49.000 $, Francia y Alemania 40.000 $, y España 32.000 $, Italia al que según los pintorescos cálculos de Eurostat le atribuían una renta “per cápita” inferior a la de España, tiene según el FMI una renta de 37.000 $. Pero lo más importante y significativo para nuestro país, porque es la mejor medida del coste que han tenido para España 30 años del desastroso Estado de las Autonomías es Irlanda. Irlanda y España tenían en 1978 cuando se puso en marcha el disparate Autonómico, la misma renta “per cápita”, 10.000 $, a día de hoy, Irlanda con un Estado centralizado y aprovechando a fondo todas las ventajas de su pertenencia a la UE, se ha convertido en el sexto país del mundo por renta “per cápita”, 62. 500 $, el doble que España.

Otros dos conceptos relacionados son, el PIB potencial que es la capacidad máxima de producción que puede alcanzar una economía y nos indica la tendencia de crecimiento a largo plazo del PIB, si la diferencia entre el PIB potencial y el PIB efectivo es elevada, la economía se encuentra en una recesión, y si es muy elevada tendríamos que hablar de depresión, que es una recesión en grado sumo. El otro concepto es la diferencia entre el PIB real que es el PIB corregido del efecto de la inflación, es decir medido en términos reales, y el PIB nominal que se mide en precios corrientes de mercado y en consecuencia, no está corregido de la inflación.

 

El PIB puede medirse en dos formas diferentes:

1. Método del gasto.

El PIB puede medirse como la suma de todas las demandas finales de bienes y servicios en un periodo dado, es decir, midiendo el flujo de los productos finales, que se dividen en cuatro grandes grupos de gasto: el consumo de las familias (C), la inversión en capital o Formación Bruta de Capital Fijo (I), los gastos del gobierno (G), y los resultados netos del comercio exterior, exportaciones (X) menos importaciones (M).

PIB= C­ + I + G + (X-M)

 

2. Método de las rentas recibidas.

El PIB puede medirse también como la suma de los ingresos totales de los factores que realizan el proceso productivo, es decir, las rentas del trabajo, o salarios, las rentas del capita, o excedente bruto de explotación, y los impuestos indirectos.

PIB = Rentas salariales + Excedente bruto de explotación + Impuestos indirectos

Esta medida es esencial para saber cómo se reparte la riqueza nacional entre las distintas clases sociales y el Gobierno.

Los conceptos mencionados nos dan la medida de la producción de bienes y servicios obtenidos legalmente, pero en todas las economías existe una parte mayor o menor que se obtiene por procedimientos ilegales, bien porque la actividad sea ilegal, como la droga o la prostitución, o bien para no pagar impuestos. La parte de la actividad productiva que no es declarada por quienes la realizan se denomina Economía Sumergida, y su tamaño puede oscilar entre el 5 y el 30%, en España se estima que puede aproximarse al 20% del PIB.

Anuncios

1 comentario »

  1. Cuenta Azaña que Negrín le escribió hablando sobre los nacionalistas vascos y catalanes y su comportamiento en la Guerra Civil.

    Negrin, clama: Los nacionalistas al final van a hacer bueno a Franco. Nosotros no podemos entendernos con Franco, pero nuestros hijos podrán entenderse con los suyos. Esta expectativa es impensable con los nacionalistas.

    Si miramos la historia de los nacionalismos, desde su inicio, la “ideología” de Prat de la Riva y de Sabino Arana, da vergüenza ajena constatar que aún continúen con acólitos.

    Pero estas “ideologías”, lamentablemente, permanecen ocultas tanto para los vascos y catalanes como para el resto de los españoles. Nadie las da publicidad porque es incorrecto políticamente y porque se ha corrido la especie de que criticarlos, es atacar a los vascos y catalanes.

    Eso sin contar con el nacionalismo andaluz, cuyo prohombre, Blas de Infante, proclamó, que el español, no es el idioma andaluz, ni siquiera nuestro alfabeto les servía porque no expresaba los ricos matices andaluces, pero que había que utilizarlo provisionalmente mientras creaban el propio, lo que da una exacta medida de la talla del personaje.

    Contra los nacionalismos solo hay una medicina: proclamar sus “ideario”

    Comentario por J.L. — abril 4, 2008 @ 2:11 pm


RSS feed for comments on this post. TrackBack URI

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

A %d blogueros les gusta esto: